Los enigmáticos tripulantes del Corazón de Oro siguen buscando una respuesta para las grandes preguntas del Universo. Mejor dicho, ya tienen la respuesta, pero están buscando la pregunta. Lo cual les llevará a situaciones de lo más descabelladas.
El libro empieza un poco flojo, porque el primer capítulo es un poco resumen de lo acontecido en "El autoestopista galáctico" (pues éste es una continuación). Pero en cuanto empieza realmente la historia, los capítulos pasan rápidamente. No es desternillante, pero sí bastante divertido.
Es verdad que al ir avanzando la cantidad de saltos (en el tiempo o en el espacio), de cambios de escenario, de situaciones...acaban resultando algo cansinos. Aunque justo en el momento en el que ese cansancio se hace manifiesto aparece el capítulo de la bañera. Y entonces se te pasa todo, porque ese momento es el mejor del libro, sin duda. De hecho, me he vuelto a leer ese pasaje en concreto y con gusto me lo volvería a leer de nuevo.
Al final, eso sí, se echa en falta... un final. Digamos que no acaba. Entiendo que los hechos posteriores se explican en otro libro, pero no habría estado mal una especie de cierre de éste.
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