… de Terry Pratchett.
Eric es un joven que convoca a un demonio para que haga realidad tres deseos. Solo que quien llega no es un demonio, sino Rincewind, quien, de todos modos, tratará de hacerlos realidad. Por su parte, al dirigente del Infierno no le hace ninguna gracia que el convocado no haya sido uno de los suyos.
A vueltas con el MundoDisco. De nuevo Rincewind, el cofre con patas y otras tantas cosas familiares para los conocedores de la saga.
Esta vez tengo que reconocer que el libro más que divertido es entretenido. No sé si estoy un poco saturado del estilo de Pratchett (ya me conozco demasiado bien sus recursos y su tipo de bromas) o si no estuvo particularmente inspirado en esta ocasión. De todas formas, es una novela corta y al final, cuando parece que la conclusión va a ser tan absurda (no en el sentido peyorativo) como el resto, de repente resulta que hay un plan de por medio, una explicación lógica que le da cuerpo a todo lo ocurrido anteriormente. Menos mal.
En definitiva, es el típico libro que te lees con una media sonrisa en la cara casi todo el tiempo, y bastante rápido, porque aparte de breve tiene buen ritmo. Pero echo en falta aquellos momentos gloriosos de otros libros de Pratchett de los que todavía me acuerdo (y me río) después de años de haberlos leído.
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